Los sindicatos presionan para que el registro horario digital salga ya
CCOO y UGT exigen al Gobierno aprobar el Real Decreto de registro horario sin más demoras. Mientras tanto, el texto sigue sin fecha en el BOE.

Nota legal: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. El Real Decreto de registro horario digital sigue en tramitación y todavía no se ha publicado en el BOE.
Pasó la fecha que puso Díaz, y el decreto sigue sin salir
A principios de mayo, Yolanda Díaz fijó un techo claro: el Real Decreto que obliga a registrar la jornada por medios digitales estaría aprobado antes del 21 de junio. Esa fecha llega esta semana y el texto no ha pasado por el Consejo de Ministros ni ha aparecido en el BOE.
El vacío lo han llenado los sindicatos. El 16 de junio, Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT) comparecieron juntos para pedir al Gobierno que deje “las excusas” y apruebe el registro horario de una vez. La frase de Sordo resume el tono: están “hartos de la parálisis” en un paquete de medidas que el Ejecutivo viene anunciando desde hace meses.
Por qué los sindicatos aprietan ahora
El argumento de UGT es de cifras. Álvarez puso sobre la mesa que en España se hacen entre dos y tres millones de horas extra cada semana que no se pagan. Sin un registro fiable, esas horas no se ven en ningún sitio, así que ni se cobran ni cotizan. Para los sindicatos, ahí está la prioridad, no en el papeleo.
Detrás hay un cálculo político. El registro horario por decreto es el plan B. El plan A era la reducción de jornada a 37,5 horas por ley, que se cayó en el Congreso por falta de apoyos. Al Gobierno le quedan las medidas que puede sacar sin pasar por la Cámara, y el control horario es una de ellas. De ahí la insistencia sindical: es algo que el Ejecutivo puede aprobar solo, sin negociar votos.
El obstáculo que sigue ahí
El freno tiene nombre. En marzo, el Consejo de Estado emitió un dictamen desfavorable sobre el borrador. No por capricho: el órgano consultivo señaló que el texto no evalúa bien el impacto económico, que impone obligaciones que deberían tramitarse como ley y no como reglamento, que no se adapta a las particularidades de cada sector y que la protección de datos del trabajador queda corta.
El dictamen no obliga a nada —el Gobierno puede tirar adelante igual— pero ha dado munición a quien quiere retrasar la norma y abre la puerta a que la aplicación real se vaya a 2027. Y hay un detalle que ha trascendido estas semanas: desde Trabajo se ha apuntado a Economía por haber alimentado ese dictamen crítico. Es decir, parte del bloqueo viene de dentro del propio Gobierno, no solo de la oposición.
La variable nueva que mira a Ginebra
A la ecuación se ha sumado un factor que casi nadie tenía en el radar hace un mes. Yolanda Díaz figura como posible candidata a dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Las candidaturas se cierran a finales de agosto y la elección se vota en noviembre.
Para una pyme esto parece ajeno, pero tiene consecuencias prácticas. La ministra de Trabajo es quien empuja el decreto. Si su horizonte personal se mueve a Ginebra, pierde parte de la fuerza política para cerrar antes del verano un texto que ya arrastra un dictamen en contra y roces internos. El registro horario podría salir adelante precisamente porque a Díaz le interesa dejarlo cerrado antes de irse, o podría quedarse otra vez en el cajón. Las dos lecturas están sobre la mesa.
Qué significa todo esto para tu empresa
El calendario político del decreto es un culebrón, pero el rumbo de fondo no ha cambiado en dos años. Salga la fecha que salga, el papel y el Excel tienen los días contados y el registro tendrá que ser digital, inmodificable y con acceso para la Inspección. De hecho el Tribunal Supremo ya viene tumbando los registros manuales caso tras caso, haya decreto o no.
Esto deja a las pymes en una posición incómoda pero clara. Esperar a la publicación en el BOE para moverse tiene un coste real:
- El histórico no se fabrica hacia atrás. La Inspección puede pedir datos de meses anteriores, así que cuanto antes empieces a registrar, más respaldo tendrás el día que llamen a la puerta.
- Migrar bajo presión sale más caro. Cuando la norma se publique, todas las empresas que ficharon en papel buscarán proveedor a la vez. Los plazos y el soporte se saturan.
- El hábito tarda en asentarse. Acostumbrar a una plantilla a fichar bien lleva semanas, y eso no depende de ninguna fecha oficial.
Quedarse quieto a la espera del BOE tiene poco sentido cuando lo único en duda es el calendario y no hacia dónde va la norma.
Qué tiene que cumplir tu sistema
Cuando el Real Decreto se publique, el listón ya se conoce porque está en el borrador que lleva un año circulando. Como mínimo, un sistema de control horario tendrá que ofrecer:
- Fichaje digital —web, app móvil o kiosko—, nada de papel ni hojas de cálculo.
- Registro inmodificable con trazabilidad completa de cualquier cambio.
- Hora y minuto exactos de entradas, salidas y pausas.
- Acceso remoto e inmediato para la Inspección de Trabajo.
- Conservación segura de los datos durante cuatro años.
- Resumen mensual disponible para cada trabajador junto con la nómina.
Si tu solución actual no cubre alguno de estos puntos, no cumple con lo que viene. Puedes ver los requisitos completos que debe exigir un software y cómo encajan en tu día a día.
Lo que cuesta adelantarse
La parte que descoloca a muchas pymes es el precio. Cumplir con el registro horario digital no exige una inversión de miles de euros. Soluciones como Cleverfy cubren todos los requisitos del borrador desde 1,50 € por empleado y mes (ver precios). Para una plantilla de diez personas son 15 € al mes, menos que la sanción mínima por un solo incumplimiento detectado en una inspección.
¿Prefieres llegar con los deberes hechos? Con Cleverfy digitalizas el registro de jornada en diez minutos y empiezas a generar histórico antes de que el BOE te obligue. Pruébalo gratis 14 días →
Fuentes: Autónomos y Emprendedor, Servimedia, elDiario.es.
Foto: Unai Sordo, secretario general de CCOO. Sami Falafel, CC0. Imagen recortada.
También te puede interesar

STS 372/2026: el Supremo fija cuándo el trabajador debe probar las horas extra
STS 372/2026 (15 abril): el Tribunal Supremo unifica doctrina sobre la carga de la prueba en horas extras cuando la empresa no lleva registro de jornada.

Mercadona despide a un gerente pero el registro de jornada desmonta la acusación de impuntualidad
El TSJ de Castilla-La Mancha confirma un despido en Mercadona pero descarta la impuntualidad porque el registro de jornada probó que fichaba a su hora.

Declarado improcedente el despido de un trabajador por no fichar al no poder probarse que hubiera sido advertido
El TSJ de Cataluña declara improcedente un despido por no fichar porque no se probó el aviso previo. Cleverfy avisa al empleado que no ficha y registra cada aviso.
¿Necesitas control horario?
Configura Cleverfy en menos de 10 minutos y cumple la normativa desde hoy.
Prueba gratis 14 días →